lunes, 30 de abril de 2012

me voy de excursión: G^3

 G^3: {Gigerenzer, Glimcher, Gintis}


En los próximos dos meses estudiaré la forma en que se entiende la racionalidad económica en el trabajo de G^3, relacionándolo con su concepción del conocimiento, la conciencia, la creencia, el medio, la estructura que conforman, etc. Intentaré confrontar esa forma de entender con el lugar de estos conceptos en algunas teorías económicas.


Ahora os los presento para después introducir el tema:

sábado, 28 de abril de 2012

disculpas y complementos

He de disculparme, me avisan desde aquí fuera, por la ortografía y el redactado. Intentaré mejorar. Intentaré justificarme: utilizo Lefpad porque me encanta su sencillez y limpieza, pero no tiene corrector ortográfico. Tengo, es cierto, Libre Office, un editor de textos completito y muy majo, pero no consigo instalar el corrector en español, de momento. Respecto a lo que hace del a las faltas de estilo y otros pequeños desastres se deben al descuido y la falta de atención, y también, he de reconocerlo, a la incapacidad. Intentoamos mejorar.

Aprobecho para dejaros unos enlaces de algunas de las cosas que me han parecido interesantes de las que he leído hoy:

  • Un artículo de Juan Ignacio de Juan: Viva el vino.
  • Jon desde ese sitio donde se aprende tanto, economic thought, sobre keynes vs hayek,
  • Y algo que no he podido leer todavía pero que tiene muy buena pinta: Rajiv Sethi, sobre equilibrio y expectativas racionales. Reportado por Mark Thoma. A todo lo que se mueve en la macro  le cede mark un espacio en su casa.

Dworkin para la intervención del Estado

Ronald Dworkin es un filósofo de la ley influído por john Rawls entre otros, que ha hecho pivotar su enfoque teórico sobre la crítica a la corriente del positivismo legal. Esto del positivismo legal es bastante complicado. Había anunciado mi intención de realizar una quick lectura de Dworkin y eso haré: me baso en wiki inglesa, en la entrada de la Stanford Encyclopedia of Philosophy sobre el positivismo legal, donde compentan de forma extensa el posicionamiento de Dworkin y sobre todo y fundamentalmente en el artículo que ha sido mi inspiración, del magnifico blog "The Social Rationalist", en donde se nos dice:

viernes, 27 de abril de 2012

plétoras por doquier

Sigo hoy con lo de ayer y me queda por tanto una entrada pendiente que tiene que ver con el mercado de trabajo y consideraciones sobre su flexibilización desde un punto de vista liberal. Me basaré en una quick lectura de la obra de Dworkin para aplicar ese molde liberal al mercado de trabajo con la pretensión, quizás fatua, de criticar los modelos actuales de mercado laboral clamando por una interveción estatal en la materia. Veremos que tal resulta. Ahora sguimos con lo de ayer. La lectura que traigo es densa: el posicionamiento de Schumpeter respecto de la ley de Say tendiendo en cuenta a los críticos de la misma, fundamentalmente lord Keynes.
La apariencia de identidad en la ley de Say es lo que mueve a Schumpeter y le preocupa. Nos dice que pese a incorporar una identidad no es trivial y esa no trivialidad tiene su importancia.

jueves, 26 de abril de 2012

Ley de Say según Schumpeter

Pero es razonable afirmar que el output de equilibrio de una industria, su producto total que no es ni demasiado grande ni demasiado pequeño, no es el "correcto" sino relativamente alos outputs de las demás industrias. No tiene sentido calificarle de correcto sin relacionarlo con los demás. Dicho de otro modo: demanda, oferta y equilibrio son conceptos para describir relaciones cuantitativas dentro del universo de las mercancías y los servicios. No tienen sentido globalmente referente a este universo. Hablando con rigor, no tiene sentido hablar de la demanda y la oferta totales o agregadas de un sistema económico y de superproducción en ese contexto, del mismo modo que no lo tiene el hablar del valor de cambio de todas las cosas vendibles tomadas juntas, o del peso del sistema solar tomado en su conjunto. Si insistimos en aplicar los términos 'demanda' y 'oferta' a totales sociales hemos de tener presente con precisión que los términos significan en ese uso algo enteramente distinto de lo que significan en su concepción común. En particular, la demanda y la oferta agregadas no son independientes la una de la otra, pues las demandas que componen la demanda total "del producto de una industria (o empresa o individuo) proceden de las ofertas de todas las demás industrias (o empresas, o individuos)" y, por lo tanto, aquélla aumentará en la mayoría de los casos (aumento real) si aumentan esas ofertas, y disminuirá si ellas disminuyen. Esta es la proposición a la que (con Lerner) yo llamaría ley de Say, y la que creo refleja mejor la idea básica de éste".

Schumpeter, J.A., Historia del Análisis Económico. pp 684-685.

miércoles, 25 de abril de 2012

rutinas

Sigo combinando a Gigerenzer con Schumpeter. Hoy he encontrado interesantes los artículos de Tano Santos sobre las finanzas en España. La pacienca que hace falta para leerlos gratifica. También una charla suya en youtuve y otra de Tim Harford. Y un artículo conjunto de ambos que me reservo.

He descubierto un artículo en español de Geoffrey Hodgson sobre instituciones e incertidumbre, en el que habla de hábitos, por lo que me resulta muy interesante: pasa a mi lista de "must read". Había escrito ahora recientito una entrada sobre equidad y liberalismo en el mercado laboral, o algo así, que se me acaba de borrar y que intentaré reelaborar en cuanto descanse un poco. Las rutinas.

martes, 24 de abril de 2012

olfato

ayer escribí sobre la importancia del contexto en ciencias sociales y las dificultades de generalización. Escribiré más sobre ello en cuanto tenga más claras las cosas, porque creo que no lo estoy enfocando del todo bien.


Hablaba también sobre dos libros que tengo pendientes de leer de Nancy Cartwright. Otros dos libros que tengo pendientes son "Fact and Fiction" y "More hit than light", de Philip Mirowski, que en esta entrevista en el INE habla sobre su nuevo libro, en el que está trabajando, sobre la historia de los premios Nobel. La entrevista es interesante y cortita (10min). Otro tío que enfatiza la importancia de la teoría económica a la vieja usanza, digámoslo así.


Me parece interesante la forma en la que describe su paso de trabajar con datos y cuantitativismos a trabajar históricamente: dice que sentía que se perdía algo, que la historia te permite detectar dimensiones, aspectos teóricos susceptibles de ser tratados con rigor académico, pero que no son sensibles a las ecuaciones. Ese aspecto del economista sensible me interesa: decía Nietzsche que el sentido más importante en un filósofo era el olfato. El sentido de las ideas se huele.

lunes, 23 de abril de 2012

everywhere

Tengo dos libros pendientes de lectura sobre causalidad de Nancy Cartwright. Lo primero que me llamó la atneción cuando los vi en la biblioteca fue la portada de "Nature's capacities and its measurement", he confesarlo. Y después algunas definiciones, alguna opinión sobre otros autores. Ha  intervenido recientemente en esa conferencia ultraimportante organizada por el INE (apadrinado por George Soros) en Berlín. La sesión en la que se encuadró su intervención se titulaba "What can economists know?". Ya conocía a Gigerenzer, que ahora está bastante de moda (lo he visto ayer en REDES), del que he leído algunas cosas. por o visto Soros va a dedicar 75millones de €uros a investigación sobre ese topic, dado que se considera una cuestión de primer orden y tal. El caso es que hubo una serie de cosas que hicieron que esa sesión en concreto la disfrutara especialmente:




  • No los conocía como conferenciantes, ni siquiera sabía qué aspecto tenían: Gerd es una persona muy segura de si misma. Además tiene bastante sentido del humor, lo cual me sorprendió. A Nancy se la nota insegura y algo torpe, o esa impresión me dio.

sábado, 21 de abril de 2012

el bien superior

en tiempos del camarada Stalin, nos dice Zizek, existía la creencia de que en algún momento futuro todo tendría sentido; es decir, los actos que nos veíamos obligados a realizar hoy, aún en contra de la propia voluntad, las purgas, (auto)inculpaciones, sacrifcios... Una vez alcanzado determinado estadio todo habría valido da pena.

Esta es una de las formas en las que funciona la creencia: como palanca. Para este tipo de ejercicio debe haber una estructura simbólica (una ideología) que nos permita realizar una lectura integradora de lo que sucede, que dé una respuesta apaciguadora contra los dolores presentes que se nos imponen.

viernes, 20 de abril de 2012

esos hábitos extraños

desde hace algún tiempo sé de esos sitios a los que se conoce popularmente como centros sociales. Son un poco raros. Tienen ordenadores viejos que puede usar cualquiera. La gente viste rara, con ropa vieja, dan conferencias y ponen pelis. Y gente sentada en asamblea. Es todo muy personal, hablan contigo, se dirigen a ti aunque tú les huyas la mirada.

jueves, 19 de abril de 2012

otra vez fetiches

La teoría del valor se nos cuela por las esquinas intentando susurrarnos su importancia. Sobre las sucesivas crisis-burbuja de las últimas décadas existe una causalidad, defienden algunos. No son episodios inconexos, sino síntomas de algo más. Están por una parte los marxistas de gran purismo y por otra los augures de las entrañas de las aves.
Para los primeros, que defienden una teoría del valor objetivizadora, el problema es que el capitalismo engendra cada tanto tiempo una -permítaseme la manida expresión- destrucción creativa: es la destrucción del capital la única vía para generar un nuevo proceso de acumulación toda vez que la tasa de ganancia dibuja una tendencia decreciente a lo largo del tiempo. La distorsión que se da desde los 70 estaría en que la intervención del estado estaría intentando frenar esa caída en la tasa de ganancia mediante bajadas en los impuestos y liberalizaciones, mientras que se financian los servicios públicos a base de deuda. Hasta hoy. Enlaces: uno, dos , tres.
Para los otros, que defienden una teoría del valor subjetiva, son determinado tipo de instituciones (y las personas por ellas empoderadas) las que crean una distorsión en los movimientos de capitales, que debido a la naturaleza de la formación del valor y la dinámica impulsada por el interés propio buscan, como los ríos la mar, activos seguros que no encuentran. Existirían países creadores de riqueza pero poco confiables (los emergentes) e instituciones depositarias de ingentes recursos que pueden ser colocados en esso países emergentes. Esta frustración del encuentro entre deseo y objeto se sublima en sucesivas burbujas. Enlace: uno , dos.

miércoles, 18 de abril de 2012

próximas citas

vía incresingmu.. un evento que promete: una especie de conferencia (symposium) sobre un libro de reciente factura: Free market's fairness. El libro es de John Tomasi. Cada vez me sorprende más la visibilidad que tienen lo proponentes de determinado tipo de ideas. En la conferencia estará Deirdre. Tomasi se prnuncia en estos términos:

My new book, Free Market Fairness (Princeton University Press, 2012), draws on moral insights from defenders of economic liberty such as F.A. Hayek and advocates of social justice such as John Rawls. In Free Market Fairness I develop a hybrid theory of liberal justice, one committed to both limited government and the material betterment of the poor. Free market fairness seeks to combine the uncombinables: capitalism and democracy, private property and social justice, free markets and fairness, the Tea Party and Occupy Wall Street. Free market fairness, I believe, is social justice, American style.

Yo creo que el American style es un sueño cinemascópico.

comentarios de actualidad

ayer me llamaron la atención dos post. el primero se hace eco del hecho de que en EEUU las ciudades en las que predomina el coche como medio de transporte son más conservadoras, mientras que aquellas en las que se camina son de izquierdas. By Will Oremus.

Comentario: yo siempre ando. La única excepción es cuando pillo el bus. ¿Me convierte eso en maoísta?

Segundo post que me llamó la atención es el editado por el tío de marginal revolution sobre internet en Estonia. Total transparencia.

Comentario: citando a Zizek otra vez, Y algo que me escalofría: es algo así como el nuevo paraíso liberal... ajustaron de forma brutal cuando les tocó (llegaron a caer un 7% en el 2008 y un 14% en el 2009), pero ahora mismo es el país que más crece en la UE. (Se imagina alguien a España contrayéndose un en dos años más de un 21%??).

Pues eso, una especie de paraíso transparente. Pero dos cositas:

1. si vienes de caer más de un 21%, es fácil (relativamente) crecer un 8% en un trimestre. Con que la cosa se vuelva a animar basta.

2. Los vecinos que tienen: si tienes relativamente cerca a nórdicos y germanos, y liberalizas totalmente el mercado laboral...

Parece que lo que han hecho es algo así como resetear la economía y apostar por internet de verdad. No como aquí, donde el camino es el inverso.

martes, 17 de abril de 2012

gran purismo

En yoututbe hay multitud de conferencias de Slavoj Zizek, muchas bromas repetidas, muchos temas sobre los que se insiste;  unos pocos problemas en torno a los que se merodea, se los retuerce sin piedad intentando escurrir un poco de jugo nutricio. SZ ha insistido en muchas de esas conferencias en la compleja relación entre conciencia, creencia y práctica social. Se trata del viejo tema marxista de la ideología y el papel del fetichismo de la mercancia.
Una de las conferencias que más me  gusta es la impartida en Princeton en el año 2005, lo acompaña el filósofo estadounidense Cornell West. El chiste en torno al que gira la charla --y que le da título- es aquel del "chicken in us". No entraré en todas las formas en las que zizek refiere lo que es una creencia, es un catálogo muy variado de formas y funciones aquellas que le asigna.
Una de las formas podríamos designarla como de 'creencia desplazada', paralela a la incorporada por el fetichismo. Llamo 'creencia desplazada' al ejemplo puesto por Slavoj para aquellos casos en los que el sujeto de la creencia no la practica ni es consciente de ella; se la asigna a otro sujeto que literalmennte cree por él. Así, cínico no cree, ni le hace falta, puesto que siempre hay otros que supuestamente lo hacen por él. Pone el ejemplo de la gente que, participando de orgías, es capaz de realizar cualquier tipo de práctica sexual obscena pero le es necesaria una persona que sea pura, un inocente útil, un fetiche que mantega la idea de la posibilidad de  pureza (ellos pueden hacer cualquier cosa, pero la gente decente, aquellos que no son como ellos, son puros). Pone también el ejemplo de Papá Noël, los padres mantienen la ilusión por los hijos, y los hijos (a partir de una cierta edad) por los padres.
Es el caso del fetichismo moderno versión zizek: su papel es central como visagra que moviliza en estos tiempos de cinismo en los que ya nadie cree en nada. Esos lugares fetiche nos permiten desplazar el lugar de la creencia, siendo así que aquello que parece que no está, lo que está es oculto, o disimulado. Se trata del famoso ejemplo del Sturbucks por Slavoj.
Pero hay mucha gente a la que no le gusta el esloveno, y entre ellos a muchos marxistas de gran purismo.

domingo, 15 de abril de 2012

Teoría del valor en Schumpeter

Por un lado, pues, tenemos el análisis primariamente relacionado con los nombres de Turgot y de Say; ya A. Smtih lo había esbozado, aunque parcial y vacilantemente, y mezclándolo con elementos incompatibles. Este análisis aceptaba la tríada de agentes y de rentas en su sentido más pleno y profundo. Vale la pena formular de nuevo ese sentido. La producción, en el sentido económico del término,[nota: 71] no es sino la combinación, mediante compra, de servicios necesarios y escasos. En este proceso, cada uno de los servicios necesarios y escasos se asegura un precio, y la distribución o formación de las rentas consiste fundamentalmente en la detemrinación de esos precios. De este modo el proceso, en una sola serie de pasos, causa la produicción en serntido económico y, a través de la estimación de los servicios productivos que interviene en la producción tamvién la distribución o formación de rentas. Así en este esquema la producción y la distribución capitalistas dejan de ser lo que serían en una comunidad socialista, o sea, dos procesos diferentes: no queda más que un solo proceso de elecciones y decisiones, del cual la producción y la distribución no son más que dos aspectos diferentes. Y todos los tipos de renta se explican por este esquema sobre la base de un mismo principio, el de la formación del precio de los servicios de los factores cooperantes. La tarea analítica de mostrar cómo este principio, tan obvio en el caso e los bienes de consumo o los servicios correspondientes, se puede aplicar también en el caso de los vienes y servicios productivos no se percibió claramente, por no hablar ya de su solución, antes de que apareciera en el período siguiente la teoría de la imputación. Acaso se puede exceptuar de eso a unos pocos precursores, como Longfield y Tünen. Pero la tesis fundamental de que el proceso de producción-distribución de la sociedad capitalista es en último análisis una red de intercambios recíprocos de servicios productivos (o inmediantamente consumibles), con el empresario y empleador activo como intermediario, destaca con claridad inequívoca en el Traité de Say. Entre los autores ingleses principales Lauderdale, Malthus y Seniro se han acercado más o menos a la captación de la idea. Pero sólo Say consigue construir con ella algo parecido a un éxito. [...] Por otro lado, tenemos el tipo de análisis cuyo ejemplo destacado es el rodeo de Ricardo. Sería exagerado decir que Ricardo no haya visto en absoluto el aspecto del proceso económico antes descrito. Algo ve de él en varios lugares, y el profesor Kinght exageraría si su crítica se hubiera de entender como la tesis de que Ricardo no ha visto el principio explicativo suministrado por el aspecto de la valoración. Pero es verdad que Ricardo no ha visto el principio explicativo  suministrado por el aspecto de la valoración. Este fallo se relaciona íntimamente con una peculiaridad del trabajo de Ricardo que es esencial para entenderle y que prueba mejor que cualquier otra cosa que su obra consituye un rodeo y queda fuera de la línea histórica de las empresas de los economistas.

Nota 71: Es sumamente característico de las dificultades sentidas por la mayoría delos autores en la tarea de conceptualización el que una gran mayoría siguiera definiendo la producción tecnológicamente. Esos autores filosofaban acerca de la incapacidad en que está el hombre de "crear materia" y de su capacidad de desplazarla y cmbiarla útilmente de forma, así como sobre otras cosas que no vienen a cuento. La frase de Say según la cual la producción produce utilidades apuntaba en la dirección acertada; pero mucho más importante era su acentuación de la combinación de servicios en relación con su definición de la actividad empresarial.

Schumpeter, J.A., Historia del Análisis Económico, p. 632.

Hay tantas cosas importantes en esta página que da para un curso entero de introducción a la economía, o una asignatura de un postgrado, según como nos pongamos de profundos. La reflexión sobre de los procesos de generación de valor es lo que nos ocupa a los economistas. En las facultades apenas se aborda, sospecho que porque es un tema tan complejo que es más fácil pasar por él casi de puntillas hasta introducir un precio sombra en cuanto sea posible. Las ingentes horas dedicadas al estudio de infinitos modelos basados todos en una misma visión de ese problema ocupó mis años universitarios.

José Manuel Naredo es un gran economista español heredero de Georgescu-Roegen. La Economía en Evolución explica estas cosas de la formación del valor de otra forma. Otra forma de verlo es mediante el prisma marxista-ricardiano. Yo todavía no sé cómo posicionarme.

viernes, 13 de abril de 2012

Mark Thoma on climate change and Knightian / Keynesenian uncertainty

Mark Thoma posts on climate change. I think he is misrepresenting the problem. The problem is the possibility of an optimal taxation. And it is not only a question of aproximation.
Lets me to explain it: In one of my favourite blogs (Newappsblog.com) some weeks ago Eric Schliesser highlighted the evolution of the term «uncertainty» in economics here  and here.
"I had assumed that the concept had been promoted exclusively by political economists of the (political) right – e.g., Frank Knight and Friedrich Hayek -- suspicious of central planning and over-confident claims of scientistic economists. In Knight the concept plays a role in explaining the existence of entrepreneurial profit, which is a (lucky) ‘reward’ for action in the face of uncertainty in a (relatively) free enterprise economy. (It is a sad fact that our leading economists ignore the role of luck and embrace a thoroughgoing just desserts theory.)"

but:
"I had assumed the demise of the concept post-WWII could be explained in terms of a simple narrative, in which technocratic Keynesians wished away the very possibility of Knightian uncertainty in order to promote economics as a privileged and capable policy science. But that story is not quite right: as I have pointed out, (i) free market economists also promoted the demise of Knightian uncertainty and (ii) Keynes also embraced a thoroughgoing version of ‘Knightian uncertainty’ in his (1921) Treatise on Probability—the same publication year as Knight’s Risk, Uncertainty, and Profit."

The problem with the pollution/externalities' conundrum, as I see it, is not possible to be solved from a economic perspective (neither market nor central calculation).

  1. Not by markets because  1.a, it is impossible to integrate under property rights all the stuff that have a role as causal effects, climate phenomenons could affecting decisively the world economy. 1.b The well known problem of future generations.

  2. Because of the problem of uncertainty. The climate problem is, I defend, the real bubble we are facing today. And only when we will begin to face the consequences of our today's actions, consequences (totally) unexpected, it will be possible to value it... there is no possiblity for an optimal taxation.

  3. problems 1 and 2 are related with the problem of belief... (belief not in the traditional sense of representation of the world): we know that it will be a catastrophe, but it is not possible for us to integrate this knowledge, to really believe such an unexpected consequences. Here I'm following Zizek and fetishism


[youtube http://www.youtube.com/watch?v=cW1zUh94uMY&w=560&h=315]

en construcción

El segundo post de hoy pretende ser ligero y complementario con el anterior. como este es todavía un blog en ocnstrucción necesito hacer pruebas: probar la inserción de vídeos como herramienta. He trabajado bastante con blogger pero casi desconozco worpress.
He estado sin disponer de internet en mi domicilio durante más de un año. eso no te supone desconexión respecto de la red pero sí una distancia. Ahora, al volver, digamos, me sorprenden algunas cosas. Por ejemplo el cambio experimentado por mi grupo colombiano favorito. Hace más de un año eran así:

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=MZXlgNMDK3E&w=560&h=315]

Me encantaba este vídeo con Lili Saumet. Vinieron a España, a festivales alternativos, se pasaron por Radio 3, y siguieron la gira europea. El año pasado lo rompieron.
Y ahora los adoro a ellos todos, después de ver esto:


[youtube http://www.youtube.com/watch?v=XGqVifv0KtU&w=560&h=315]

de Hegel en Schumpeter

Hace unas semanas he comenzado a enmendar una deuda que tengo conmigo mismo desde hace tiempo: No había leído "Historia del Análisis Económico", de Schumpeter. Lo estoy leyendo, digamos, de forma selectiva, pasando ampliamente de determinado tipo de etapas que de momento no me interesan. Existe algo el Schumpeter, puedo decirlo ahora que llevo casi 200 páginas leídas, que me supone una distancia con respecto a su manera de formular. Esa distancia tiene que ver con cómo se aproxima a los economistas que analiza. Me está interesando bastante su relación con Keynes, los términos en los que se refiere a él y cómo discute la relación de éste con Mathus y Ricardo. He leído el espléndido "Ensayos Biográficos" y la visión de Schumpeter me ayuda a comprender más cosas.
He de señalar otro punto que me resulta problemático: Hegel. No he leído ningún libro completo de Hegel aunque sí partes de su "Filosofía del Espíritu" pero sí que he trabajado bastante la obra de Catherine Malabou el año pasado, precisamente. Sobre todo "The Future of Hegel" y "What to do with our brain". Además mi eslavismo completa mi relación con esa clase de dialéctica. Esto no me hace marxista. Me interesa de Hegel la propia manera de abordar lo que un concepto es, sus límites explícitos, y lo implícito en el concepto, esto es, la dialéctica de lo negativo. Lo que no se dice es tan importante como lo que se explicita.
Schumpeter trata explícitamente la figura del maestro de Jena en varias partes del libro, siempre cubriéndose las espaldas, trazando la distancia de aquél que, con modestia, no quiere pronunciarse sobre algo que respeta debido a la gran influencia que ha tenido sobre figuras tan destacadas en la historia del pensamiento. Es así como lo aborda en las páginas 467-470, cuanto trata de trazar el contexto cultural e histórico del periodo que va de 1790 a 1870. Le objeta el oscurantismo y se para a hacer notar la deuda marxista con Hegel, su coqueteo, que casi le reprocha. Lo menciona otras veces como de pasada: a propósito de la burocracia prusiana y su querencia por Hegel (éste, supuestamente, glorifocaba el estatismo); respecto del "evolucionismo filosófico", considerando a este autor "ultra-idealista" como su máximo exponente; volviendo a reflexionar en la nota 60 sobre la razón de su éxito (la posibilidad de poder interpretar su pensamiento de forma conservadora). Y una última referencia (p. 856) casi de pasada. Hasta aquí las referencias explícitas (de hecho son las que figuran en el índice de autores del libro); pero hay otra referencia indirecta que no figura en el índice de autores y que me parece sintomática; es una referencia no a Hegel sino a Say. En la página 551 comienza con la exposición de los autores franceses del periodo (apartado 4: Francia) y lo hace con Jean Baptiste:

[JBS] fue uno de esos hombres que ilustran dos verdades importantes, aunque ligeramente paradójicas: primera, que para estimar adecuadamente un personaje y situarle en el lugar que le corresponde hace falta a veces defenderle y situarle no sólo contra sus enemigos, sino también contra sus amigos y contra él mismo; segunda, que hay una diferencia fundamental entre la superficialidad de exposición y la de pensamiento. [nota 50: Permítaseme ilustrar este punto: nadie dirá que la exposición de Hegel es superficial, pero algunos individuos (pobres descarriados) pueden pensar que su trabajada exhibición de profundidad esconde bajíos triviales. Como se dice en el texto, J.B. Say es un ejemplo de todo lo contrario]. La superficialidad es, efectivamente, lo primero que llama la atención al leer a Say. Su modo de argumentardiscurre con tan fácil limpidez que el lector casi no se para a pensar ni casi puede sospechar que vaya a haber cosas más profundas por debajo de tan tersa superficie. Esta característica valió a Say un éxito avasallador entre el público mayoritario, pero le ha costado la buena voluntad de la minoría.

 

Así, el  éxito de Hegel se debe a una aparente profundidad que le hace querido por burócratas y pensadores de la pirueta retorcida; Say sería el ejemplo de lo contrario, e incluso debe ser defendido de sus admiradores, muchos de los cuales no lo comprendieron.

jueves, 12 de abril de 2012

destrucción destructiva

Comentaba ayer algo en nada es gratis sobre la reforma laboral. Es cierto que teóricamente facilita la creación de empleo dado que incrementa la capacidad de los empresarios para llevar a cabo planes empresariales que antes no eran posibles. Además posibilita la bajada de costes vía reducción salarial y despidos más baratos pero creo que no toca los dos problemas más importantes desencadenados por lo que nos ha pasado en los últimos 30 años:

  1. La burbuja, que viene de lejos, ha distorsionado de tal forma nuestra estructura productiva que ahora somos como una gallina sin cabeza.

  2. En España hay ciertos sectores oligopolistas que disfrutan de rentas a costa de las que genera el resto de la economía, lo cual tira para abajo de la competitividad del país y dificulta cualquier tipo de iniciativa al margen: los altos costes de la energía, la telefonía y las comunicaciones; el propio sector inmobiliario ha significado eso durante muchos años: las rentabilidades estaban distorsionadas. Es lo que llamo 'destrucción destructiva'. Las empresas que salen no son las que desarrollan malos planes empresariales, o no todas; y las que se quedan lo hacen porque son capaces de captar esas rentas que genera la falta de competencia.


Ay, la banca, las energéticas, Florentino!! ¡qué falta nos hacía una buena burocracia interventora alemana; ya lo avisó ayer Luis.

Esto todo en falsete, a mi quien me impresionó ayer de verdad fue Francisco.

miércoles, 11 de abril de 2012

yo y Schumpeter, el fetiche del euro.

Aspiro a ser un economista algún día. Ser economista, como ser sociólogo, filósofo o matemático, no es una profesión. Schumpeter ayuda en el cometido. Llevo unos días con su "Historia del análisis económico", con estupenda traducción de Manuel Sacristán, así da gusto.

En la Parte III (de 1790 a 1870), introduciendo el "trasfondo político-social" nos habla JAS de el oro:

En el continente normalidad significaba patrón plata o bimetalismo; pero Inglaterra, una vez legalizado el patrón oro, que se había impuesto de facto en el siglo XVIII, volvió a implantar, a los pocos años de Waterloo, el pago de oro de los billetes del Banco de Inglaterra, al modo como ha vuelto al oro, según la paridad de pre-guerra (aunque de forma algo diferente), patrón oro completamente "libre" o "automático", que no permitía más manipulación que la implicada por la facultad reguladora de cualquier banco central, "prestamista de última instancia". Nos preguntamos: ¿por qué? Pues la medida fue combatida por muchos sectores diferentes, incluso por algunos economistas. [...] Había una desocupación de dimensiones suficientes como para mover al gobierno a proponer obras públicas como remedio, según un programa casi roosveltiano. Los comerciantes no son aficionados a las pérdidas, ni los bancos a la congelación de activos: pero abundaban todas esas cosas. Bastantes personas competentes proponían, como veremos, un papel moneda dirigido. A pesar de ello, la política del patrón oro no estuvo nunca en serio peligro político y, si bien no fue aceptada por los demás países industrializados hasta mucho más tarde, ese retraso no fue voluntario: pese a todos los argumentos en contra, el patrón oro "automático" siguió siendo casi en todas partes el ideal al que había que aspirar y por el que había que orar, a pelo y contrapelo. Repitamos: ¿por qué?

Se nos ha enseñado a considerar esa política completamente equivocada, como una especie de fetichismo insensible a la argumentación racional. También se nos ha enseñado a prescindir de todos los argumentos puramente econóicos que s epuden realmente aducir en favor de esa política. Pero, a pesar de todo eso, hay un elemento de la cuestión del patrón oro que basta para eximir al concepto de la imputación de insensatez, aun en el caso de que no tenga ninguna ventaja puramente económica; teniendo en cuenta ese elementom quedan iluminadas de otro modo bastantes otras actitudes de la época. Se trata de que un patrón oro "automático" es parte natural de una economía del laissez-faire y del libre cambio. Un patrón así vincula los tipos monetarios y los niveles de precios de cada nación con los de todas las  demás naciones que lo aceptan. Este patrón es sumamente snesible al gasto público e incluso a actitudes o políticas que implican directamente gasto público, como, por ejemplo, la política internacional, o ciertas políticas fiscales o, en general y precisamente, todas las políticas que violan los privilegios del liberalismo económico. Esta es la razón por la cual el oro es hoy tan impopular y fue tan popular en la era burguesa. el oro impone restricciones a los gobiernos o burocracias, con mucha más fuerza que una interpelación en el parlamento. Es símbolo y garantía de la libertad burguesa, no ya sólo de la del interés buergués, sino de la libertad en sentido burgués. 

Historia del Análisis Económico, pp. 461-462.

Hace poco en Bruegel se hacían eco de algo que tiene que ver con todo esto. Sé de la complejidad de la situación, de hecho si no me atrevo a pronunciarme muy abiertamente sobre el papel del € en nuestra situación es debido a que no me considero muy capacitado. seguiremos leyendo.

 

lunes, 9 de abril de 2012

Presentación

 

  • Objeto:


Primer post y por lo tanto presentación. Kitikrit! quiere luchar con la actualidad desde un punto de vista teórico, mayormente con intenciones críticas.

  • Motores:


La preocupación y el desconcierto nos mueven. Así, por momentos nos agarramos a un temerario sentido del humor.

  • Mimbres:


Teorías y modelos bien o mal aplicados.