viernes, 30 de noviembre de 2012

Winter is coming (parafraseando)


Identificación y debilidad

Llevo un mes organizando las piezas de un puzle. Se trata de los argumentos teóricos, las críticas, los apoyos, los malos entendidos y las confusiones a los que dio lugar el famoso artículo de Friedman de 1953 (F53). No he escudriñado todavía demasiado, además la mar es tan extensa que no es posible agotarla. Para acercarme sin correr el peligro del ahogo he recurrido a Blaug (The methodology of economics), a Mäki (Unrealistic assumptions and unnecessary confusions: Rereading and rewriting F53 as a realist statement) y a Bonald (A Critique of Friedman’s Critics). Cada uno representa una forma distinta de aproximarse a nuestro problema. Con Blaug obtenemos una magnífica presentación histórica del artículo de Friedman, de las reacciones a las que dio lugar y de los argumentos presentados por distintos economistas normalmente en contra de F53. Bonald me ha servido para detenerme en cuestiones metodológicas muy concretas de la argumentación de Friedman. Es una defensa del intrumentalismo y una carga en contra de los críticos del artículo por no haber entendido qué es lo que se afirma y se niega en el mismo. Es un buen complemento de la exposición al respecto de Blaug en algunos puntos aunque considero que no da una respuesta adecuada a alguna de las críticas presentadas por Koopmans y Winter, a los que todavía no he leído. Y por útlimo Mäki, que contra su maestro demuestra que es posible una lectura realista de F53 siendo fiel a algunos de sus más poderosos argumentos. considero, o eso me parece de momento, que es bastante escrupuloso en su reformulación de los argumentos centrales de F53.

lunes, 12 de noviembre de 2012

replegándonos

Hemos decidido realizar un paréntesis en este cuaderno. No quiere ello decir que no cuelgue nada sino que el ritmo será menor. En los últimos meses ya había reducido el ritmo. La causa es que necesito meterle mucha más caña a los textos sobre los que pienso cimentar la tésis. No será muy distinto de lo que he presentado ya aquí en 'Racionalidad y agentes del cálculo económico'. Quiero centrarme en las distintas concepciones de racionalidad desde los años 50 en economía. Estaré en compañía de Friedman, Simon, Alchian, Nelson & Winter, Hodgson, Hayek, Becker, Kahneman & Tversky, Don Ross, Elster, Mäki, Ostrom, gigerenzer, Vernon Smith, Bowles & Gintis, North, Hausman, Ferejohn y algunos otros. Todo ello pretendo analizarlo desde un prisma estructuralista cuestionador de individualismos metodológicos, similar a la que defienden Satz & Ferejohn, pero no sé todavía con qué colorín. A todos ellos los he visitado desde este cuaderno y los podeis encontrar aquí. Cuando tenga cosas más trabajadas las iré subiendo.
Había considerado en tratar otra clase de temas pero creo que es mejor alejarme lo más posible del mundanal ruído virtual para descansar lo más posible en la calle.
Un saludo.

domingo, 4 de noviembre de 2012

lo que llamo yo pensar en positivo

Podemos también intentar ser positivos. soy capaz de hacer varias lecturas positivas de las crísis en las que estamos insertas. Por ejemplo algo que me pasó recientemente: leí un informe sobre la crísis ecológica en que han trabajo durante años varias centenas de los mejores especialistas mundiales en la materia. Nos hablan de cambios irreversibles que son más profundos de lo que se pensaba en un principio pero con una evolución no lineal sino parabólica de forma que ahora los cambios son bastante suaves, y seguramente será así durante décadas, pero que en un determiando momento desenvocarán en una especie de punto de inflexión en que se precipitarán los cambios. Sitúan en la década del 2040 ese horizonte de precipitación brusca. Y si se piensa con calma es como quien tiene una enfermedad degenerativa: debes aprovechar al máximo lo que tienes ahora. Cada vez que llueve me alegro mucho, empiezo a ver los bosques atlánticos como esa abuela que poco a poco pierde la memoria y que por eso habla sólo del pasado, de cuando era joven.
Sé que es un poco idiota pensar así pero ser consciente de la precariedad de lo presente no creo que sea malo. Además creo que sí que es posible una actividad frente a la crisis. La llamo la cobardía activa. Frente a los que apelan a que apretemos el puño, los dientes y hasta el culo creo que debemos sentarnos a ganchillar. No apelar a los sentimientos de nuestras comadres y compadres sino sentarnos a su lado a hacer labor, dejar mucho espacio a la improvisación.
Otra de las cosas buenas que tiene tomar conciencia de la crísis ecológica es que dejas de tener miedo de lo que nos venden como una crisis. A mi me tocaría jubilarme precisamente en esa década terrible, la del 2040. ¿A qué voy a tener miedo una vez que asumo algo así?

ayer volví a ver Blade Runner

son muchos los que piensan que hay que actuar. Existen temas tan urgentes que requieren de nuestra participación que perder el tiempo en teorías es no sólo un absurdo sino algo peor, una falta, la denegación de auxilio debido, o algo así. pienso ahora mismo en los problemas ecológicos, no en la crisis económica. Pongamos como ejemplo dos de las demandas de Jayati Gosh que publiqué en la entrada 'ojos bien abiertos':

sábado, 3 de noviembre de 2012

O.M.A.U.D.S.

Tengo los ojos más abiertos que una deidad sumeria (omauds) pero lo mismo que ella me encuentro paralizado. Esta tarde he estado buceando un poco en la literatura académica que se refiere a los mecanismos causales. De ello hablan Cartwright (nuestra musa metodológica) y Dupré (al que conozco por su 'on human nature'). Otro que trabaja sobre el concepto de mecanismo como estructura causal es Daniel Hausman, al que conozco por su 'The inexact and separate science of economics'.
Otros utilizan el concepto pero de una forma distinta, creo. Por ejemplo Hodstrom, que habla de los 'mecanismos sociales'. 
Por un momento he estado tantado de entrar en ese huerto pero no me veo capacitado. Y el celta pierde en Camp Nou.